Los transmisores de nivel hidrostáticos miden la presión creada por una columna de líquido. Son sencillos y fiables para pozos, reservorios, tanques de agua limpia, fosas de aguas residuales y muchos tanques de proceso cuando se conocen la densidad y las condiciones de instalación.
Para las sondas sumergibles, el cable es parte del sistema de medición. Confirme la longitud del cable, el material de la cubierta, la protección del tubo de ventilación, la abrazadera de suspensión, la caja de conexiones y si el cable puede sufrir tirones, roces o estar sumergido en medios agresivos.
Para aplicaciones de aguas residuales y lodos, elija un diseño de diafragma protegido o antibloqueo cuando el sedimento, el fango, la grasa o las fibras puedan cubrir la cara del sensor. Para agua potable, la compatibilidad de materiales y una cubierta de cable limpia son más importantes que la presión máxima por sí sola.
Las sondas anticorrosión utilizan construcciones de PTFE, PVDF, FEP, cerámica o acero inoxidable seleccionado según el medio. El nombre químico, la concentración, la temperatura y la exposición del cable deben verificarse antes de realizar la cotización.
Los transmisores de nivel de presión diferencial y de diafragma rasante no son sondas sumergibles, pero pertenecen a esta categoría porque miden el nivel del tanque mediante presión. Se seleccionan para tanques sellados, recipientes sanitarios, líquidos viscosos, lodos y aplicaciones con sello remoto.